Operación en Americanas se gestó durante más de seis meses

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Este reportaje presenta a Carlos Alberto Sicupira, uno de los accionistas de referencia de Americanas, para entender su papel en la segunda fase de la Operación Disclosure. Él figura entre los blancos de los allanamientos realizados en Rio de Janeiro y São Paulo, donde se recolectaron celulares y notebooks. Las autoridades buscan esclarecer fraudes contables y la posible participación de la antigua dirección y de bancos. Las investigaciones apuntan a una red de irregularidades que habría sido comunicada a los altos mandos, según las líneas de indagación. Este artículo ofrece un panorama sobre lo que se sabe, lo que falta por confirmar y el posible impacto en la recuperación judicial de la empresa.

  • PF ejecutó una nueva fase de la operación Disclosure contra Americanas y altos ejecutivos
  • Se realizaron búsquedas y se incautaron celulares y computadoras de varios investigados
  • Entre los investigados hay accionistas de referencia, ex consejeros y directivos de bancos
  • La PF busca confirmar si hubo presión para ocultar riesgos y manipular cartas de circularización
  • Americanas intenta salir de la recuperación judicial mientras reporta mejoras en ventas y reducción de pérdidas

Segunda fase de la Operación Disclosure se activa contra Americanas

La Policía Federal autorizó la segunda fase de la Operación Disclosure para investigar posibles fraudes en la cadena minorista Americanas. La acción, que se ejecutó la semana pasada, incluyó diez mandados de búsqueda y apreensión en las ciudades de Rio de Janeiro y São Paulo, y afectó a ocho investigados, entre ellos Carlos Alberto Sicupira, uno de los principales accionistas; exconsejeros y ejecutivos de bancos acreedores. Se incautaron dispositivos electrónicos.

Detalles de los allanamientos y objetivos

Las pesquisas se realizan tras la conclusión de la primera fase, y se busca ampliar el foco para identificar posibles participaciones de accionistas y representantes del consejo de administración, así como de entidades financieras y sus ejecutivos. Las evidencias preliminares incluyen comunicaciones que sugieren que todo lo ocurrido en la empresa se comunicaba a los superiores y que hubo presión para encubrir operaciones de riesgo ante auditores mediante cartas de circularización.

Antecedentes de la investigación

En la fase inicial, la Policía Federal determinó que la empresa habría sido objeto de una fraude millonario liderado por la antigua dirección, encabezada por el ex-CEO Miguel Gutierrez. En marzo de 2025, el Ministério Público Federal (MPF) presentó una denuncia contra trece ex-ejecutivos; sin embargo, a la fecha no hay acusados formalmente ante la justicia.

Participación de accionistas y bancos

El nuevo tramo de indagación persigue confirmar si accionistas y representantes del consejo ejercieron influencia en decisiones o facilitaron irregularidades, y si bancos y sus directivos estuvieron implicados. Documentos revisados por la PF muestran intercambios de mensajes y correos en los que se describe la posibilidad de ocultar riesgos en cartas enviadas a auditores, con el fin de ocultar la verdadera situación financiera.

Entre los ejemplos citados se encuentra un intercambio de 2017 entre directivos de Americanas y el Itaú, en el que se discutía la necesidad de aprobar o convencer a un tercer ejecutivo para avanzar con determinadas decisiones. También se señalan propuestas para excluir ciertos riesgos de las cartas de circularización o para justificar que esas operaciones no se consideraban deudas bajo normas de la Comisión de Valores.

Montos y efectos financieros

La PF presenta una investigación con cientos de páginas de documentación para sustentar la segunda fase. En el listado de investigados figuran Sicupira, Paulo Lemann (exconsejero y socio), Eduardo Saggioro (presidente del consejo), José Rudge (director del Itaú BBA), Gustavo Balassiano (ex Itaú BBA), Carlos Pedras (director del Bradesco), André Juaçaba de Almeida (vicepresidente del Santander) y André Abdo (Santander). Según autoridades, los implicados tendrían conocimiento pleno de las irregularidades contables ocurridas durante años.

En paralelo, la corte de Río de Janeiro ordenó el secuestro de bienes por hasta 54 mil millones de reais. La empresa mantiene deudas concursales de aproximadamente 42,5 mil millones y la propia empresa calculó una pérdida contable de unos 25 mil millones, cifra que impulsó nuevas inyecciones de capital por parte de accionistas y acreedores. Abogados de algunos investigados cuestionan ese monto y señalan dudas sobre su cálculo.

Reacciones y estado de la recuperación judicial

En los días recientes, Americanas ha trabajado para calmar a empleados, socios y proveedores, resaltando que no está directamente involucrada en la segunda fase de Disclosure y que continuará cooperando con las autoridades. La compañía busca avanzar en su proceso de recuperación judicial, presentado a la justicia del Río de Janeiro a fines de marzo, y la decisión está en manos del juez Paulo Assed Estefan de la 4ª Var(a) Empresarial.

Según observadores, la salida de la recuperación judicial podría requerir una evaluación técnica independiente de los trámites legales, especialmente por la atención adicional que han recibido los principales socios. Las señales financieras recientes muestran que la empresa registra ventas en alza y una reducción de pérdidas en el primer trimestre, con mayor generación de caja para cumplir obligaciones.

Conclusión

La segunda fase de la Operación Disclosure expone una red de posibles irregularidades que involucra a la antigua dirección, a accionistas de referencia y a entidades financieras, así como a ex-consejeros y bancos. Las evidencias preliminares señalan presiones para ocultar riesgos y para manipular cartas de circularización, lo que subraya la relevancia de la transparencia y la rendición de cuentas en la gobernanza corporativa. El desarrollo de la investigación podría redefinir el marco de responsabilidad de los accionistas y del consejo y de las instituciones financieras ante operaciones de gran envergadura. Paralelamente, Americanas continúa su proceso de recuperación judicial con señales de mejora en ventas y generación de caja, aunque la decisión sobre su salida de la fase concursal depende de evaluaciones técnicas y del escrutinio judicial. En definitiva, estas pesquisas marcarán el ritmo del restablecimiento de la confianza, la estabilidad operativa y el eventual restablecimiento de valor para acreedores, empleados y la empresa, mientras las autoridades buscan esclarecer los hechos y confirmar a los responsables.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuánto tiempo se gestó la operación en Americanas? La operación se gestó durante más de seis meses. La PF esperaba la segunda fase desde finales del año pasado y la autorización de la Justicia llegó la semana pasada.
  • ¿Qué ocurrió en la segunda fase de la operación? Se cumplieron diez mandados de búsqueda y apreensión contra ocho objetivos. Fue en Río de Janeiro y São Paulo. Entre los investigados está Carlos Alberto Sicupira, junto a ex-consejeros y ejecutivos de bancos.
  • ¿Quiénes fueron los objetivos de la acción en la segunda fase? Entre los objetivos estuvieron Sicupira, Paulo Lemann, Eduardo Saggioro, José Rudge, Gustavo Balassiano, Carlos Pedras, André Juaçaba de Almeida y André Abdo.
  • ¿Qué buscan esclarecer estas investigaciones sobre bancos y accionistas? Buscan saber si accionistas y su consejo tenían participación y si bancos y sus ejecutivos sabían o ayudaron. Se analizan mensajes y correos que podrían indicar ocultamiento de información a auditores.
  • ¿Qué efecto tiene esto en la recuperación judicial de Americanas? Americanas quiere salir de la recuperación judicial. El juez Paulo Assed Estefan está analizando la solicitud. Hay parecer favorable del administrador judicial y del MPF, pero la decisión es clave para avanzar.