La inflación por la guerra trae subidas fuertes en el diésel y en los alimentos y se esperan más aumentos

Este artículo presenta cómo la inflación en Brasil se aceleró en marzo y cómo el conflicto entre Estados Unidos e Irán impulsa los precios al consumidor. El aumento en combustibles y alimentos es central, con el diésel subiendo y elevando el costo del flete y de la comida. Economistas señalan que venderán más presiones en el segundo semestre por clima y fertilizantes, y analizan qué podría hacer la política monetaria ante este escenario y la trayectoria del IPCA.

  • La inflación de marzo sube por costos mayores de combustibles y alimentos debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán
  • El diésel tuvo una subida fuerte, elevando el costo del transporte y, a su vez, los precios de la comida
  • Se esperan más presiones en la segunda mitad por clima y fertilizantes, y el IPCA podría quedar por encima de la meta
  • Las medidas gubernamentales como subsidios y reducción de impuestos pueden limitar los efectos a corto plazo, aunque podrían surgir más impactos
  • El Banco Central podría seguir con recortes de la tasa si el conflicto y el tipo de cambio lo permiten

La inflación de Brasil sube a 0,88% en marzo, impulsada por combustibles y alimentos

En marzo, el IPCA registró un incremento de 0,88%, impulsado principalmente por repuntes en combustibles y alimentos, según datos divulgados por el IBGE. La lectura interanual subió a 4,14%, frente a 3,81% en los 12 meses anteriores. En marzo del año pasado, el índice había mostrado un crecimiento de 0,56%. Analistas esperaban una subida impulsada por combustibles y alimentos, pero el dato de este mes superó las proyecciones de 0,77%.

El mayor impacto individual vino de la gasolina, con un alza de 4,59%. Si se eliminara este rubro, la inflación quedaría en 0,68%. El diésel mostró la mayor subida desde noviembre de 2002, avanzando 13,90% y afectando tanto el flete como el costo de los alimentos.

La canasta de consumo vivió un aumento notable en marzo: la alimentación en el hogar subió 1,94%, muy por encima del 0,23% registrado en febrero y la mayor variación en años, cercana a los niveles de 2022. Entre los productos que figuran con mayor peso en la cesta, destacan el tomate, la cebolla, la papa, la leche larga vida y las carnes.

La lectura también subraya la influencia de la oferta de combustibles. Los analistas señalan que, si hay restricciones por el cierre del Estrecho de Ormuz, se presiona el precio al consumidor. Gran parte de la producción agrícola local transita por carreteras y depende del diésel, por lo que el costo del flete tiende a subir y, con ello, los precios de la canasta alimentaria.


Factores clave y efectos en la economía familiar

Las alzas en combustibles se trasladan a los costos de transporte y a la cadena de suministro de alimentos. En este contexto, economistas señalan que las presiones deben persistir en la segunda mitad del año, impulsadas por condiciones climáticas adversas y un aumento en los precios de los fertilizantes, influenciados por la situación en el Oriente Medio.

El analista Fábio Romão, de Logos Economía, indica que el gasto en alimentos podría enfrentar más presión en los próximos meses, especialmente en la segunda mitad de la cosecha. Otros economistas mencionan que, pese a una base de comparación favorable, los precios de la alimentación podrían sostener su movimiento al alza.


Perspectivas para el segundo semestre y riesgos de precios

Los especialistas consultados coinciden en que podría haber más tensiones en la inflación de alimentos, no solo por el flete, sino también por fertilizantes más caros y eventos climáticos. El fenómeno El Niño también podría influir en la oferta agroalimentaria y, por ende, en los precios.

André Valério, economista del Inter, señala que si se sostiene un cese al fuego en el corto plazo, la probabilidad de contagio de la inflación por el choque petrolero se reduce. El precio del barril se mantiene por debajo de los 100 dólares en este escenario.

Claudia Moreno, economista del C6 Bank, advierte que, a corto plazo, medidas gubernamentales como subsidios y alivios fiscales pueden atenuar el efecto de la subida del petróleo. Sin embargo, en la segunda mitad del año podrían emerger nuevos riesgos para los precios de combustibles y alimentos. Su proyección para el IPCA es de 4,8% este año, por encima de la meta tolerada de 4,5%.


Conclusión

En conjunto, la inflación de Brasil en marzo se aceleró a 0,88%, impulsada principalmente por los repuntes en combustibles y alimentos, con la gasolina y el diésel especialmente relevantes. A nivel anual, el IPCA se sitúa en 4,14%, y aunque el incremento mensual superó las expectativas, el peso de los costos de transporte y la oferta de alimentos continúa presionando la canasta. Las perspectivas para el segundo semestre apuntan a mayores tensiones debido a condiciones climáticas adversas y a precios más altos de los fertilizantes, además del impacto potencial del El Niño y de la situación en Oriente Medio. Se espera que el IPCA cierre el año alrededor de 4,8%, por encima de la meta de 4,5%, lo que complica la orientación de la política monetaria. Las medidas de política fiscal como subsidios y alivios fiscales podrían atenuar el efecto a corto plazo, pero podrían surgir nuevos impactos a mediano plazo. En ese marco, el Banco Central podría continuar con recortes de la tasa si el conflicto y el tipo de cambio lo permiten, buscando sostener la inflación dentro de la meta sin comprometer la actividad económica.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cómo la guerra está empujando la inflación por diésel y alimentos? En marzo, la inflación subió 0,88% por combustibles y alimentos. El diésel subió 13,90%, la mayor alza desde 2002. Eso eleva el costo del transporte y, a su vez, el precio de los alimentos.
  • ¿Por qué el diésel mostró la mayor subida y qué efecto tiene? El diésel es clave para el transporte de mercancías. Aunque su peso directo en el IPCA es pequeño, su alza aumenta el frete y empuja los precios de los alimentos.
  • ¿Qué alimentos subieron más en marzo? Tomate, cebolla, batata-inglesa, leche longa vida y carnes lideraron las subidas.
  • ¿Qué factores podrían traer más aumentos en la segunda mitad? Clima desfavorable (El Niño) y fertilizantes más caros. La guerra en Oriente Medio y el costo del petróleo también pueden subir los precios.
  • ¿Qué esperan los economistas sobre el IPCA y la política monetaria? Se espera que el IPCA cierre este año alrededor de 4,8%, por encima de la meta de 4,5%. El Copom podría recortar 0,25 puntos porcentuales en la próxima reunión, según cómo evolucione el conflicto.